Hola, soy la Dra Teva!

Te acompaño a llegar a la segunda mitad de tu vida con salud, energía, calma y fuerza interna.

Creo profundamente que la perimenopausia y la menopausia no son una enfermedad, sino una transición profunda en la vida de una mujer. Una etapa que toca el cuerpo, las emociones, la mente, el sistema nervioso y el propósito.

Mi misión es que cada vez seamos más mujeres maduras, sanas y sabias.

Vivimos en una sociedad que venera la juventud como símbolo de éxito y que, demasiadas veces, contempla la menopausia como un calvario.

Yo quiero acompañarte a vivir esta transición de otra manera: bien plantada en tu cuerpo, conectada con tu energía, con menos exigencia y con más placer.

"La perimenopausia y la menopausia no son el final. Pueden ser el principio de tu mejor versión".

Pero no siempre lo vi tan claro.

Mi forma de entender la salud es el resultado de toda mi trayectoria vital, con sus luces y sus sombras. De una infancia profundamente conectada con la naturaleza, de una carrera médica exigente, de años de búsqueda interna y de mi propia experiencia atravesando la perimenopausia.

Todo empezó hace mucho tiempo

De niña aprendí que lo natural sana cuando se alinea con la inteligencia del cuerpo.

Con 6 años iba con mis padres por la mañana a pisar el césped y ver amanecer. Viví desde pequeña, en primera persona, que lo natural sana; no porque sea mágico, sino porque se alinea con la inteligencia natural de nuestro cuerpo.

A los 7 años bajé dos dioptrías después de un tiempo haciendo ejercicios mirando el sol al amanecer.

También me curaba las anginas con ayuno, enemas y cataplasmas de arcilla para bajar la fiebre. La sensación de levantarme por la mañana absolutamente renovada, después de una noche con la cataplasma en el vientre, sigue viva en mi memoria.

Naturaleza

Disfrutaba colgándome de los árboles, estando al aire libre y sintiendo mi cuerpo en contacto con la vida.

Yoga y meditación

Con 7 años acompañaba a mis padres a meditar, practicar yoga y escuchar charlas sobre iridología y medicina natural.

Una semilla interior

Aquellas experiencias sembraron una forma de mirar la salud que años después volvería a cobrar un sentido profundo.

Luego llegaron la medicina, la especialidad, los másters, el doctorado y la investigación.

Desde fuera parecía una carrera perfecta: medicina, especialidad, matrículas de honor, investigación, doctorado y una beca Fulbright de investigación en California.

Pero por dentro no me sentía bien.

Había puesto muchísimo tiempo, energía, esfuerzo y dedicación en ese camino, pero algo no me dejaba tranquila. No sentía que el modelo médico convencional cuadrara con mi forma de ver y sentir la vida.

Tenía una trayectoria brillante, pero dentro de mí seguía viva la búsqueda de algo más.

Aprendí muchísimo, pero seguía sintiéndome como un pez fuera del agua.

Busqué una alternativa intermedia. Me dediqué durante un tiempo al mundo de la investigación, con una beca Fulbright sobre nutrición, y también a la gestión sanitaria, dirigiendo el área de Transferencia del Conocimiento del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud.

Aprendí muchísimo, pero seguía sintiendo un vacío dentro que no acababa de entender. También tenía miedo a hacerme autónoma, porque ni siquiera sabía qué quería realmente.

  • 9
    Estaba agotada después de años de esfuerzo titánico y autoexigencia.
  • 9
    Sentía mi energía masculina totalmente desalineada.
  • 9
    Estaba desconectada de mí, de mi energía femenina, del placer y del propósito.
  • 9
    Y cada vez se me hacía más duro seguir así.

Así que tomé una decisión: formarme de nuevo y conocerme mejor.

No quería seguir viviendo desconectada de mí. Necesitaba comprender mi cuerpo, mi historia, mis emociones y mi forma de estar en el mundo desde un lugar más honesto.

Medicina natural, nutrición, metabolismo y ayuno

Estudié a fondo medicina natural, nutrición, metabolismo y ayuno desde diferentes enfoques, siempre adaptados a la mujer. Y los practiqué en mí misma antes de ofrecerlos a mis pacientes.

Psicoterapia, trauma y apego

Empecé a hacer psicoterapia en serio y me gustó tanto que decidí formarme en varias ramas de enfoque humanista: Terapia Gestalt, Constelaciones Familiares y Terapia IFS, que profundizó mi mirada sobre el trauma y el apego infantil.

Yoga, meditación y calma interna

Retomé la práctica del yoga y la meditación, que se habían quedado en el baúl de los recuerdos, y volví a encontrar en ellas un lugar interno de calma y presencia.

Qué liberación fue ayudar a mi cuerpo desde lo natural y comprender el origen de mi sufrimiento.

El camino fue largo y, a ratos, muy difícil. Pero también fue profundamente liberador.

Pude soltar cargas emocionales, lealtades invisibles y creencias limitantes. Pude sentir un lugar interno lleno de calma desde el que afrontar la vida con sus vicisitudes.

Y, de forma inesperada, este proceso me llevó a estar cada vez más conectada con algo que me trasciende. Podemos llamarlo Dios, vida, energía o conciencia universal. La dimensión espiritual de mi vida se estaba abriendo más que nunca.

Y desde ahí, un día reuní mi coraje y renuncié al camino seguro.

Decidí crear un camino más auténtico y poner al servicio de otras personas todo lo que había aprendido.

Dejé mi trabajo estable y abrí mi propia consulta, acompañando desde la medicina natural y desde la terapia.

Me sentía mucho más satisfecha y feliz que nunca. Por fin, después de tantos años de búsqueda, estaba haciendo algo alineado conmigo.

Había dejado de seguir un camino correcto para empezar a vivir un camino verdadero.

Y después de un tiempo… llegó el siguiente reto vital: mi propia perimenopausia.

Pasados los 45 empecé a encontrarme mal. Un montón de síntomas físicos empezaron a acumularse uno tras otro, a pesar de que mi estilo de vida siempre había sido saludable. Hacía lo que otras veces me había ayudado a regularme y sanarme, pero nada parecía funcionar del todo.

Al mismo tiempo, entré en contacto con una tristeza muy profunda. La verdad es que fue un periodo tremendamente retador.

"Al principio no le di ni medio crédito a mi cambio hormonal."

Ni siquiera se me ocurrió pensar que mis síntomas tuvieran algo que ver con la perimenopausia o la menopausia. Si soy sincera, incluso me molestaba un poco esta corriente en la que parece que todo lo que te pasa es porque estás en la menopausia.

Era como si mi cuerpo se hubiera puesto a hacer la reforma de una casa y yo no me hubiera enterado.

Pero sí sentía el polvo, el caos, el ruido y el desconcierto.

Volví a investigar y comprendí que no solo estaban bajando mis hormonas.

Con ellas también estaban cambiando muchos neuroquímicos y mi propio cerebro estaba en transformación. Entendí que, si no me alineaba con esa transformación, la cosa podía ir a peor.

Adecué mis hábitos de vida a esta etapa, llegué a la siguiente capa de mi trauma emocional, reconecté aún más con la espiritualidad y puedo decir que salí completamente renovada.

Mi cuerpo no estaba fallando. Estaba pidiéndome una nueva forma de habitarme.

Ahora tengo 54 años y quiero compartir con otras mujeres todo lo que aprendí en este proceso.

Acompaño a mujeres a transitar la perimenopausia y la menopausia con claridad, estructura y una dirección clara: habitar su mejor versión.

Trabajo desde la evidencia científica, el cerebro, el poder de lo natural y el trabajo emocional.

Las hormonas son las mensajeras del alma.

Esta idea me vino en una meditación. Y después, estudiando neurociencia, vi que tenía sentido.

Los tres grandes periodos en la vida de una mujer están marcados por profundos cambios hormonales: la menarquia, con la llegada de la menstruación; el posparto, con la llegada de un bebé; y la menopausia, como transición hacia un verdadero liderazgo interno.

Y si no eres madre, no te preocupes: no quiero decir con esto que te haya faltado nada.

La salud llega cuando abordamos todos los aspectos de nuestro ser al unísono.

El proceso hacia tu salud se enraíza con fuerza cuando combinamos estrategias que impactan en tu cuerpo físico, regulan tu sistema nervioso, descargan pesos emocionales y transforman patrones que se repiten.

Cuerpo físico

Hábitos, nutrición, metabolismo, inflamación crónica, descanso y energía adaptados a la mujer en perimenopausia y menopausia.

Sistema nervioso

Herramientas para recuperar calma, seguridad interna y capacidad de regulación en una etapa de cambio profundo.

Trabajo emocional

Acompañamiento para soltar cargas, lealtades invisibles, trauma, creencias limitantes y patrones repetidos.

Liderazgo interno

Hábitos, nutrición, metabolismo, inflamación crónica, descanso y energía adaptados a la mujer en perimenopausia y menopausia.

Guía gratuita

Empieza por disminuir la inflamación crónica.

Si estás lista para este camino apasionante de salud, transformación y autodescubrimiento, empecemos por tu salud física y por un ingrediente que está mermando la salud de muchas mujeres: la inflamación crónica.

Te comparto la guía práctica con las 4 estrategias que uso y recomiendo para disminuir la inflamación crónica desde una mirada integral.

Deja de vivir la peri y menopausia como un final. Empieza a habitarla como el principio de tu mejor versión.

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Si te apetece conocerme mejor…

Algunos detalles más personales.

Porque detrás de la doctora, la terapeuta y la investigadora, también hay una mujer curiosa, sensible, alegre y profundamente enamorada de la vida.

Aunque soy tímida de entrada, cuando hay confianza me suelto y aparece mi lado más payaso, que disfruto mucho.

El mundo de la farándula siempre me ha atraído, aunque todavía no sé muy bien qué hacer con ello.

He vivido en muchísimos lugares de España y del mundo, y me he mudado tropecientas veces. Mientras escribo estas líneas estoy en una terraza al sol en Marbella.

Soy sagitariana, con fuego, alegría y un amor profundo por la naturaleza y el conocimiento.

Mi ascendente Escorpio me lleva a las profundidades de la psique y me facilita sentir y acompañar las emociones de otras personas.

Mi luna en Virgo me ayuda a ser organizada y estructurada.

Adoro cantar, bailar, la naturaleza, el mar, hacer deporte, el yoga, la meditación y los amaneceres.

Tengo muchos libros muy variopintos. Mis ganas de aprender no tienen límites.

Para seguir conectadas

El mejor lugar es mi newsletter / podcast.

Comparto reflexiones, entrevistas y vivencias personales como mujer de 54 años que ya atravesó su último gran tránsito hormonal renovada y lista para compartir lo aprendido.

Las temáticas se centran en tu salud física, tus emociones, tus relaciones y tu desarrollo personal en esta etapa vital.

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